En Oro Rojo. Entre la sangre y la esperanza, Miguel Dempere conduce al lector a través de una travesía que comienza en las carabelas de Cristóbal Colón y desemboca en los dilemas constitucionales del siglo XXI. A partir de los diarios de viaje, las decisiones de los Reyes Católicos y las bulas del papa Alejandro VI, el autor reconstruye el nacimiento jurídico y político de la Tierra de Gracia, el territorio que hoy llamamos Venezuela.
El libro recorre el contexto europeo de los siglos XIV y XV, los orígenes familiares y culturales de Colón, su vínculo con el mundo sefardí y su dimensión espiritual, para luego internarse en la conquista de La Española, el descubrimiento del Orinoco, la isla de Cubagua, las perlas de Nueva Cádiz y el origen del nombre “Venezuela” a partir de las viviendas palafíticas de Maracaibo.
En los capítulos dedicados a Fray Bartolomé de las Casas, a la reina Isabel y a la figura mestiza de Francisco Fajardo, Dempere muestra cómo, en el caso venezolano, la colonización y el mestizaje siguieron un derrotero relativamente más pacífico y consensuado que en otros dominios de América, al tiempo que fueron surgiendo los primeros reconocimientos jurídicos de la dignidad y los derechos de los pueblos originarios.
La segunda mitad de la obra se adentra en las Leyes de Toro, las Leyes de Indias y el papel del Estado en la administración de las riquezas naturales, para examinar críticamente cómo, a lo largo de siete décadas y dos constituciones modernas, el manejo de los ingresos petroleros y mineros ha dejado fuera a sus verdaderos propietarios: los ciudadanos. A partir de esta lectura histórica, el autor plantea una propuesta concreta: una nueva Constitución Humanitaria que reconozca en las familias venezolanas el derecho directo a una parte de los beneficios de oro, diamantes y petróleo, como vía realista y viable para superar la pobreza material y fortalecer la vida familiar.
Así, Oro Rojo se convierte en una novela-ensayo sobre el destino de un país: narra el nacimiento de Venezuela entre guerras, ambiciones y mestizaje, y propone, desde la memoria y el derecho, un horizonte de esperanza para las nuevas generaciones.