Este estudio riguroso analiza el uso prolongado de los estados de excepción en Venezuela desde una perspectiva constitucional y de derechos humanos. El autor examina cómo esta figura ha dejado de ser excepcional para convertirse en una herramienta habitual de gobernabilidad, con escasos controles institucionales y graves consecuencias para las garantías fundamentales.
A través de un enfoque crítico y comparativo —con referencias a Colombia y México—, la obra revela el impacto del estado de excepción en el Estado de Derecho, la economía, la sociedad y la resistencia ciudadana. Es una contribución esencial para juristas, académicos y ciudadanos interesados en la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento de la legalidad democrática en contextos de crisis.